La doma de nuestros caballos comienza a partir de los tres años y dependiendo del desarrollo de cada animal, aunque los potros tienen un seguimiento desde el primer día de su nacimiento, lo que ayuda mucho para el posterior desbrave, y la perfecta formación óseo-muscular, debido a la alimentación estudiada de nuestros potros.
Todos los años sacamos nuestros potros en competición de doma clásica.
También tenemos potros de recría de origen centro europeo, que criamos para su posterior doma y puesta en competición.
El periodo de doma dura según el animal.
Nuestro objetivo es, después de la primera fase de doma, tener un potro sumiso, entregado y preparado física y psicológicamente para darle una especialidad, que se irá vislumbrando durante esta primera fase de la doma.
Cuando ya tenemos claro en qué lo vamos a especializar, continuamos con el trabajo en esa dirección, bien sea el
rejoneo, la doma clásica, la alta escuela o cualquier otra disciplina, y así hasta que tenemos un caballo preparado para competir o rejonear.